¡Oh mi adorada niña!
Te diré la verdad:
tus ojos me parecen
brasas tras un cristal;
tus rizos, negro luto,
y tu boca sin par,
la ensangrentada huella
del filo de un puñal.
Rubén Darío, 1886
7
Suma de Likes, Shares y Comments acumulados en Facebook Comments Plugin hasta el día 10 de febrero de 2026, fecha en que se suspendió el servicio